EL REINO DE RYUKYU: UN PEQUEÑO GIGANTE DEL COMERCIO MEDIEVAL ASIÁTICO

El archipiélago de Ryukyu, y su isla más conocida, Okinawa, famoso destino tropical japonés y una de los regiones con más calidad de vida del mundo, jugaron un papel central como reino independiente en el continente asiático durante los siglos XV-XVI.

Bandera del reino independiente de Ryukyu (1429-1879)

GEOGRAFIA

Estas islas se extienden en forma de arco desde el sur de Kyushu hasta el norte de Taiwán, entre el mar de la China Oriental y el mar de las Filipinas. Son más de 83 islas, de las cuales 43 están deshabitadas. Su isla más grande y destacada es Okinawa, con su capital Naha. Podemos distinguir tres grupos de islas. Al norte y más cercanas a Japón, las islas Satsunan (que incluyen las Amami, Osura y Tokara). Al centro las islas de Okinawa y Daito. Al sur, las más tropicales, las islas Sakishima (Miyako, Yaeyama y Senkaku). Administrativamente el archipiélago forma parte de la Prefectura de Okinawa.

El clima es subtropical húmedo y la mayoría de islas son volcánicas. Contienen importantes áreas protegidas y que destacan por su biodiversidad. Las islas Ryukyu son conocidas también por ser el hábitat de dos animales singulares: Los crótalos habu, una serpiente muy venenosa, las cuales se explotan para crear un licor llamado Habushu; o el endémico gato de Iriomote (presente solo en esta isla pequeña sureña), en peligro crítico de extinción.

Licor de crótalo Habushu

FORMACIÓN DEL REINO

El origen de los primeros habitantes de Ryukyu es disputado. Se cree que los primeros colonizadores de las islas provenían de China. Le siguieron oleadas poblaciones de Austronesios, Micronesios y japoneses. Se formó una sociedad cazadora-recolectora, donde el impacto de las culturas neolíticas Jomon y Yayoi de Japón fue  notable. Hay quien establece un vínculo entre la población de Ryukyu y las raíces del misterioso pueblo Ainu de Hokkaido y Sajalín. En las islas del sur hay restos arqueológicos que prueban los contactos con culturas del Pacífico de hace 2500 años.

Ya en la era medieval los nuevos colonizadores de las islas provenían de Kyushu (Siglo X). Las fuentes sobre las primeras dinastías de la isla, Shunten y Enso, son confusas y mezclan realidad y leyenda. La obra Espejo de Chuzan (Chuzan Sheikan) escrita por Sho Shoken en 1650, es la primera fuente sobre la historia de las islas. Nos habla de una legendaria dinastía llamada Tenson, donde su primer gobernante era descendiente de Amamikyu, la diosa de la creación ryukyuense. Esta supuesta dinastía tuvo 25 gobernantes que no conocemos. En el siglo XII aparece un personaje clave en la historia de Okinawa. El legendario samurai Minatomo No Tametomo (1139-1170).

Después de pelear en la rebelión Hogen fue desterrado a la isla de Izu Oshima, al sur de Honshu y poco después de exilió a Okinawa donde tuvo relaciones con la hermana del Aji de Ozato. De esta relación nació Shunten, fundador de la nueva dinastía. En 1187 el cacique Shunten se convirtió en el primer rey de Okinawa. Esta dinastía fue procedida por la dinastía Eiso (periodo Gusuku) que introdujo la agricultura. Los mongoles fueron expulsados durante su ataque a las islas (siglo XIII).

Shunten, primer rey de Okinawa

Ya En el siglo XIV, la isla de Okinawa estaba divida en tres cacicazgos que luchaban para imponerse al resto. Hokuzan era la mayor y más poderosa, y dominaba todo el norte de la isla. Al centro se situaba Chûzan, la más próspera económicamente. Al sur, Nanzan, la más débil de las tres. Este periodo es conocido como El de los tres reinos.

Desde 1372 la isla era tributaria de la dinastia Ming, que a su vez ofrecía protección, formación a la corte y intercambios comerciales. Muchos funcionarios Ming llegaron a la isla llevando consigo conocimientos y tecnología. Ocasionalmente, también se pagaban tributos al Shogunato Ashikaga. De los tres reinos de Okinawa, después de años de batallar entre ellos, Chuzan salió victorioso, unificando la isla e inaugurando la dinastía Sho (1429).

EXPANSIÓN

El rey Hashi fue el primero del reino unificado e independiente de Ryukyu. Aprobado por la Corte Ming, constituyó una corte al estilo chino. construyó el famoso castillo de Shuri y el importante puerto de Naha. El reino de Ryukyu era un estado independiente, aunque tributario de China. Con el reinado de Sho Shin (1478-1526) la dinastía alcanzaría su máximo apogeo.

Sho Shin reinó durante el apogeo de Ryuk

Sho Shin centralizó el estado y consiguió que los Aji, señores feudales locales, perdieran poder. Para hacerlo los integró en el castillo de Shuri (véase imagen de portada y les dio la defensa del reino. Así, los señores feudales fueron perdiendo sus raíces territoriales y ligaron su causa al estado. Sho Shin consiguió la paz y una notable prosperidad. Se produjo un alto grado de urbanización y de construcción de templos y castillos.

Durante este periodo se realizaría la expansión militar por otras islas del archipiélago. Una serie de disputas con los señores de las islas de Yaeyama. situadas al sur (cerca de Taiwán), provocarían el envío de una fuerza militar en 1500,  consiguiendo el control de las islas y también de Miyakojima. Hacia el 1571 la expansión proseguiría hacia el norte con las islas Amami y otras islas muy cercanas a Kyushu.

CULTURA Y SOCIEDAD

La influencia china fue enorme, superior que la japonesa, influyendo en todos los aspectos de la sociedad. Uno de los elementos culturales que también llegó de China fueron los shisa, representaciones mitológicas mitad león mitad perro. El budismo fue la religión predominante, con algunos cultos locales y animistas.

El bingata, de influencias chinas y indias, se convirtió en la técnica artesanal por excelencia para teñir los tejidos, y se usaría para  fabricar  los coloreados y espectaculares kimonos de las mujeres nobles okinawenses.

La sociedad Ryukyu era de tipo feudal, con un rey a la cabeza, seguido por unos señores o caciques gobernantes de los castillos llamados Aji. A continuación se encontraba la aristocracia erudita y burócrata llamada Yukatchu, que ostentaban diferentes rangos (alta y baja nobleza); Mercaderes, comerciantes, artesanos y burgueses prosperaron durante la era dorada de Ryukyu. Finalmente la gran mayoría, el pueblo llano, agricultores y pescadores, permanecieron pobres. 

EL COMERCIO

Como hemos visto el tributo con China fue positivo para el reino. Los propios Ming proporcionaban barcos y el uso de sus puertos para el desarrollo del comercio de Ryukyu. Estas facilidades permitieron una expansión mercantil por todo el sudeste asiático. Durante 150 años el reino de Ryukyu jugó un papel clave en el desarrollo del este de Asia.

Los barcos de Ryukyu llegaron a los puertos de toda China, Dai Viet (Vietnam), Japón, Korea, Siam, Luzón, Malacca Sumatra, Java y muchas otras islas. Comerciaban con todo tipo de productos: cerámica, plata, especias, hierro, azúcar, textiles, biombos japoneses, armas, marfil o ámbar gris fueron algunos de ellos.

Principales rutas comerciales ryukyuenses

En el Rekidai Hoam, registro oficial de documentos del reino, se contabilizan 150 viajes durante el periodo 1424-1630 entre Ryukyu y el sudeste asiático. Florecieron también las relaciones con el reino de Joseon. El declive de esta importante red comercial se produjo a finales del siglo XVI a causa de la actuación de los piratas japoneses (Wokou) y la competencia de los mercaderes portugueses.

PODER MILITAR Y ARTES MARCIALES

El ejército de Ryukyu era muy reducido en comparación a los grandes imperios del momento. Su relativo aislamiento evitó la participación en grandes conflictos. Otro elemento a tener en cuenta era la cultura pacifista y budista presente en Ryukyu. Sin embargo, el reino unificado tuvo que afrontar algunas rebeliones locales (1458,1500) y el ataque de piratas. La operación más crítica fue la invasión japonesa de 1609.

Artillero manual, jinete, y soldados con picas y espadas

El rey Sho Shin reorganizó el ejercito como una fuerza de combate rápida y efectiva. En 1466 consiguieron conquistar la isla de Kikai y Amami con 2000 hombres y 50 barcos. En 1493 fueron capaces de derrotar al dominio japonés de Satsuma cuando estos invadieron Amami. Los ataques piratas a Naha fueron defendidos con éxito repetidamente. Las armas más habituales fueron la lanza, el arco, la espada y la pica.

Gracias a la tecnología china se utilizó la artillería, cañones pesados y muy especialmente pequeños cañones manuales. También fue muy utilizada la espada japonesa Wazikashi. Por lo que respecta a la marina, el reino podía reunir hasta 100 juncos de guerra.

Hay que añadir que las artes marciales tuvieron un extraordinario desarrollo en las islas. Probablemente tienen su origen en el hecho que el gobierno insular no permitía a la población tener armas. Tambien fue muy relevante los conocimientos aportados desde China (Kenpo). Ante la prohibición de tener armas, los guerreros se entrenaban en secreto y con los utensilios que encontraban en el campo o en sus casas. Las artes marciales secretas fructificaron: el nacimiento y desarrollo del Karate, el Kobudo y el Tegumi. Todos ellos tienen su origen en este periodo.

Práctica de karate en Okinawa, finales del siglo XIX o inicios del XX

De todas formas, quien realmente tenía los medios y el tiempo para poder practicar las artes marciales fueron la aristocracia feudal llamada Yukatchu, funcionarios que se ocupaban de estudiar las leyes y los asuntos militares, y que tenían una clara influencia china y japonesa (samuráis).

Nobleza Yukatchu, eruditos feudales que desarrollarán el karate y otras artes marciales

Los campesinos no tuvieron opción ni capacidad de practicar dichas técnicas. El rango de los Yukatchu se determinaba por el color de sus sombreros.  El arte marcial conocido como Te o Ti fue el origen del karate. Los Yukatchu transmitían sus conocimientos de padre a hijo, casi siempre al hijo mayor.

LA INVASIÓN

Alegando los derechos que tenían los señores de Satsuma (Kagoshima) sobre Ryukyu desde tiempos ancestrales, sumado a la lucha por el control de las islas Amami desde hacía más de 100 años, Shimazu Iehiza, señor de Satsuma, decidió proceder a la invasión del reino para ejercer un control real de una vez por todas. Esta operación contaba con el beneplácito del Shogun Tokugawa Ieyasu. Con la lección aprendida de las fallidas campañas en Corea (1592) y las cruentas guerras civiles, la armada samurái desplegó un plan eficaz e inapelable.

En 1609, se realizaron una serie de desembarcos rápidos por todas las islas del archipiélago, guardando la mayor fuerza para la isla de Okinawa. Con 100 barcos y una fuerza muy preparada de 3000 samuráis y 3000 marinos, la superioridad era incontestable. Los samuráis emplearon de forma extendida las armas de fuego. Las fuerzas de Ryukyu tan solo contaban con 5000 hombres, y como hemos visto no se podían llamar a las milicias ni a la población dada la cultura pacifista del archipiélago. 

Muy pronto los samuráis consiguieron conquistar el puerto de Naha y el Castillo de Nuri. El rey de Ryukyu fue encarcelado. De esta manera las islas quedaban anexadas al dominio de Satsuma. Esta fue la última conquista en el extranjero por parte de Japón hasta la formación del imperio en el siglo XIX.

EL FINAL

Durante el último periodo de 250 años, se permitió la continuidad de las relaciones con China y una cierta autonomía. La última delegación Qing llegó en 1866. Pero la exigencia de más tributos y la obligación de plantar caña azúcar, cambiando la economía isleña a un sistema mayoritariamente agricultor, empobrecieron la población.

Paisajes de Okinawa, en un cuadro del pintor japonés Katsushika Hokusai (1760-1849)

Esta situación se mantendría hasta 1879, cuando las islas quedarían absorbidas administrativamente por el estado japonés. La realeza okinawense pasó a formar parte de la aristocracia japonesa (kazoku) . Okinawa volvería a ser tristemente protagonista por ser uno de los escenarios finales de la segunda guerra mundial.

Ocupadas por Estados Unidos desde 1945, se estableció una importante base militar. En 1950 el gobierno local propuso la independencia pero esta no fue aceptada por EEUU. Finalmente las islas fueron devueltas a Japón entre 1953 y 1972.

La guerra destruyó completamente el castillo de Shuri, que fue reconstruido en 1992. Patrimonio de la humanidad, sufrió un incendio en 2019. El legado del reino de Ryukyu perdura no solo en templos y castillos, sino también en sus gentes y su cultura, en una mezcla perfecta de tradición, sofisticación y singularidad. Las bellas islas conservan la esencia del reino que antaño fueron.

PARA SABER MÁS

Akamine, Mamoru (2016). The Ryukyu Kingdom: Cornerstone of East Asia. University of Hawaii. ISBN 978-0824855178.

Kang, David C. (2010), East Asia Before the West: Five Centuries of Trade and Tribute, New York, NY: Columbia University Press, ISBNOCLC562768984.

http://mickmc.tripod.com/history.html Historia de Okinawa (en inglés)

https://www.japan.travel/es/world-heritage/gusuku-sites-and-related-properties-of-the-kingdom-of-ryukyu/ UNESCO. Sitios Patrimonio de la Humanidad en Okinawa.

http://www.volver.asia/2011/10/okinawa.html?m=1 Blog personal sobre viajes y el reino de Ryukyu

http://revistacultural.ecosdeasia.com/los-shimazu-y-ryukyu-japon-conquista-okinawa/ David Lacasta. Ecos de Asia. Revista Cultural. 2015

Publicado por Iskande

Historiador y divulgador.

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